
Tú me tienes que estar jodiendo, la madre que sí. O sea, de los casi tres mil kilómetros cuadrados que tiene el distrito turístico, cultural e histórico de Santa Marta, de los ciento cuarenta y ocho metros cuadrados de este apartamento, tú decides aparecerte aquí, a escasos centímetros de mi pierna derecha. Y de todos los animales habidos y por haber, tenías que ser…
Una.
Maldita.
Araña.
Maldita.
Araña.
